Me gustaría que esta sección sea más un artículo adicional del blog que una página típica sobre las virtudes del autor. Por ello, será más largo que un simple resumen sobre mí para que sea más un traslado de mi experiencia personal, lo que espero que sea más útil para ti u otras personas que puedan llegar a leer esto.
Si quieres saber algo más sobre mí, puedes dejar un mensaje en los comentarios y estaré encantado de escribirte.
Es difícil de explicar la raíz de lo que me llevó a cambiar tantas cosas en mi vida y a escribir este blog. Algunos lo llaman revelación, los anglosajones insight,… otros no lo nombran, pero por algún motivo algo cambia en la percepción de su vida, lo que les hace cambiar de dirección, de manera de actuar, de pensar, etc.
En los últimos años me he dado cuenta de que he tenido varias de estas revelaciones que son evidentes para mí y probablemente otras tantas que no recuerdo. Tuve una sobre finales de mi primer año de carrera con unos 18 años, que me permitió cambiar mi modo de estudio, aprobar mis exámenes con una pequeña fracción de esfuerzo (pero mucho más productivo) y disfrutar más de la vida en vez de estar anclado a una silla estudiando con métodos ineficientes como hasta entonces.
Tuve otra con unos 31 o 32 años que me facilitó ver las finanzas personales de otra manera. Desde entonces me empecé a interesar por el mundo de las inversiones, lo que me permitió en unos 2 años de aprendizaje y 7 años de inversión pasar de 0€ en la cuenta y algunas deudas a tener libertad financiera, pudiendo dejar mi trabajo y dedicarme a lo que me apetecía.
Y tuve la más importante de todas con unos 35 años. Las otras pueden parecer relevantes, pero esta, aparte de revelarme que las dos primeras habían ocurrido, me permitió darme cuenta de que todo lo que me sucede depende de mí.
En ese momento mi vida pasó de estar a merced e ir a remolque de las circunstancias, en la mayoría de los apartados de mi vida, a tener una actitud de proactividad y una claridad mayor sobre que los resultados de mi día a día son fruto de mis decisiones y de mi trabajo y no del exterior.
Y me dirás “pues no todo depende de ti” y es cierto que muchas cosas que te llegan no están al alcance de nuestro control, pero siempre estará en tus manos el cómo reaccionas ante ellas.
No recuerdo dónde escuché o leí hace tiempo un ejemplo que ilustra bien esto: “si alguien te da una bofetada, no depende de ti haberla recibido o no”. Lo que sí depende de ti es tu reacción ante la bofetada. Puedes devolverla con un puñetazo y enzarzarte en una pelea que no va a traer nada bueno, puedes darte la vuelta e irte como si no hubiera pasado nada o incluso puedes decirle a la otra persona que no te ha parecido bien que te haya dado una bofetada y argumentar tus razones. Cada una de esas reacciones va a tener consecuencias muy diferentes para ti y para la otra persona.
Saber que tienes el poder de cómo reaccionar es lo que te da el control sobre cada situación y sobre tu vida.
No quiero extenderme mucho más sobre esto porque lo iremos viendo en el blog.
Volviendo al tema de las revelaciones, no tengo claro qué me llevó a obtener las mías. Creo que si fuera evidente un método para conseguirlas que se pudiera aplicar a cualquier persona, el mundo sería muy diferente a lo que es.
Intuyo que algo de querer cambiar en tu interior puede jugar un papel en ello y también las experiencias vividas con los años, que en algún momento dado, crean o unen conexiones o caminos neuronales en tu cerebro que te llevan a darte cuenta en tu interior de que ciertas cosas no son como pensabas que son.
Esta última revelación me llevó a ir trabajando lo que yo llamo la “mente consciente” e ir conformando un carácter de aprendizaje continuo. También a darme cuenta de que con esfuerzo y enfoque adecuado, casi cualquier cosa que uno se proponga, es posible.
Buscar un propósito
He escuchado a varias personas de éxito decir que la gente exitosa es gente normal (define el éxito como mejor te aplique a ti, este no tiene por qué ser tener mucho dinero o ser famoso). Tienen miedos, inseguridades, problemas, etc.
Hasta hace no tantos años pensaba que esa gente nacía hecha de otra pasta, ahora sé que su cerebro (el de la mayoría) funciona como el de cualquier persona, pero tienen objetivos claros y un afán muy grande de conseguirlos (entre otras cosas alcanzables, según el caso).
Y sobre todo, tienen un propósito en la vida.
Aristóteles lo definía muy bien: “tu propósito reside ahí donde se juntan tu talento y las necesidades del mundo”. Porque un propósito que no necesita el mundo es más bien un hobby y por otro lado, intentar cubrir una necesidad sin estar preparado para ello, no suele prosperar.
También se convierte en cierto lo que muchos autores y empresarios de cierta relevancia dicen sobre el propósito o el éxito en la vida. Este al final se reduce a hacer algo que ayude a los demás o aporte algo al mundo y no tanto a ganar dinero o satisfacer el propio ego.
Antiguamente me era difícil entender cómo podría hacer yo esto, hasta que cuando con mis conocimientos adquiridos en estos años he podido ayudar a alguna persona y he notado esa sensación dentro de mí de realización personal. Entonces me di cuenta de que esté podía ser uno de mis caminos para ayudar a los demás y, por tanto, cumplir una parte de mi propósito personal.
Así que en esto es en lo que me he enfocado estos años. En buscar mi propósito y dedicarme cada día a lo que me llena y me motiva con el fin de aportar algo a este mundo.
Tras un periodo de reflexión, esto me ha llevado, entre otras cosas, a escribir este blog de nutrición, deporte y eficiencia personal.
Alcanzar tu propósito
Una vez que el propósito está determinado, hay que establecer una serie de herramientas que permitan cumplirlo sin desviarse por el camino. Esto no es fácil porque al inicio vemos lo bonito de lo que queremos conseguir, pero no tanto las dificultades o lo que no nos gusta del proceso de conseguirlo. Y algo de esto siempre hay.
Además, es importante tener objetivos y una ambición por cumplirlos, pero casi lo es más disfrutar el camino, que es donde pasarás la mayor parte del tiempo.
Puedo resumir mis herramientas más importantes en 3: mejora continua, rutina y mente consciente.
Hay un término japonés, llamado Kaizen, que se podría traducir como “mejora continua”, que ha sido una de mis guías durante los últimos años. Y es que intentar mejorar cada día, aprender algo nuevo cada día, aunque sea un poco, nos da beneficios exponenciales pasado el tiempo.
A quien le gusten las referencias matemáticas, esto se puede ejemplificar con 1 elevado a 365 (cada día de un año) es igual a 1, pero 1,01 (un pequeño esfuerzo de mejora y aprendizaje al día) elevado a 365 es aproximadamente igual a 38. Una gran diferencia.
Esto sumado a una rutina específicamente creada para conseguir mis objetivos, me permite cada día avanzar hacia esa meta. Unos días más, otros días menos, pero todos los días un poco. Como decía Goethe “sin prisa, pero sin pausa”.
Y por último, con el apoyo de la mente consciente que generé a partir de la última revelación y he ido entrenando durante estos años, intento tener más claridad sobre lo que me sucede. Como por ejemplo:
- Ver las señales que hacen que me desvíe de la motivación por conseguir mis metas
- Me hago preguntas para ver por qué suceden las cosas y cómo mejorarlas.
- Me armo de fuerza para realizar las tareas más difíciles (las que normalmente menos queremos hacer, pero más beneficios nos dan)
- No pienso que todo en la vida va a ser bueno y bonito. Habrá momentos buenos y momentos malos, lo importante es que cada vez haya menos malos y duren menos tiempo.
- Pienso como cada problema tiene una solución, así que no me agobio y pongo mi foco racional en dicha solución aprendiendo lo máximo por el camino. Y si no tuviera solución, normalmente no me preocupo, dado que no puedo hacer nada. (Esto lo explica muy bien Stephen Covey en su libro “los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”).
- Doy un sentido consciente a cosas que antes dominaba mi subconsciente
- Etc.
Estoy seguro de que todas estas cosas ya te las sabes, pero por mi experiencia, muchas personas no las aplican aún sabiéndolas (yo era una de ellas hasta antes de mi última revelación). Por tanto, te animo a que reflexiones sobre cada uno de los puntos de arriba y obtengas una medida consciente del grado en el que aplicas ese tipo de acciones en tu día a día. Iremos viendo todo esto en el blog.
Unos pocos días antes de escribir esto me sucedió uno de estos ejemplos.
Estaba en una conversación con varias personas que no nos conocíamos mucho. Una de ellas empezó a hablar de mi blog interesándose por cómo es que lo escribía y preguntando alguna cosa sobre nutrición.
Otra de ellas, que entró tarde a la conversación, no se había enterado de que el blog era mío (sino no hubiera hecho ese comentario probablemente) y dijo que “todo eso son chorradas, el tema de la alimentación es muy simple y todo el mundo sabe cómo hacerlo bien”.
Yo simplemente dije un “bueno, a veces no es tan simple” sin entrar a mayor discusión.
La cuestión es que esa persona tenía un claro sobrepeso, por lo que era evidente que algo le estaba fallando en la interiorización de sus afirmaciones. Así que, una de dos, o realmente tenía un conocimiento adecuado, pero no interiorizado y, por tanto, no era capaz de aplicar ese conocimiento o en el fondo se pensaba que sabía más de lo que realmente sabía.
¿Por qué un blog?
Quizás por mi forma de ser o mi formación como ingeniero (que probablemente estén relacionadas) siempre noto esa necesidad de entender el funcionamiento subyacente de lo que me rodea.
Esto me llevó a estudiar el por qué de los procesos de nutrición, deporte y productividad personal, hasta darme cuenta de que uno de mis propósitos era investigar y aprender lo máximo posible sobre esos temas, resumirlos para mi entendimiento y posteriormente darle forma para poder ayudar al máximo número de personas a mejorar su vida.
Después de ayudar a alguna persona, llegó el momento en que quería comunicar todo esto de manera más formal y más amplia.
Nunca fue mi afán escribir sobre nada y nunca me visualicé haciéndolo hasta que me di cuenta de que mi cambio de mentalidad y mis conocimientos adquiridos durante los últimos años podían de verdad ayudar a las personas.
Por otro lado, hace ya más de una década que me quité de todas mis redes sociales y nunca me he arrepentido de ello. Considero que estas pueden ser útiles en algunas circunstancias y para un rato de vez en cuando, pero en general creo que muestran una cara de la sociedad y de los individuos que no es real y fuerzan continuamente a muchas personas a que quieran cumplir los estándares de la “vida virtual” sintiéndose insatisfechos.
También es cierto que son un micrófono para personas que tienen cosas relevantes que contar y antiguamente no podían hacerlo. Aunque por contra hay mucho vendehumo con poca moral que plantea ideas radicales o inventadas, porque eso vende. Entonces, esa descentralización del contenido por un lado es buena, pero por otro no ofrece filtro alguno sobre la ingente cantidad de información que se sube a las redes.
En resumidas cuentas, si no quería volver a entrar de momento a las redes sociales, mi opción más lógica era escribir un blog.
¿Por qué ese nombre?
Quería un nombre que no se pudiera asociar a cosas que parecen no racionales.
Cuando hablo de la meditación, de ciertos patrones mentales o incluso de cómo cuidarse en el día a día, la gente enseguida frunce el ceño, lo cual es un poco frustrante porque en realidad un altísimo porcentaje de gente exitosa (algunos lo censan en el 80%) aplica alguna forma de meditación y pensamiento consciente en su día a día.
Y no tengo el dato exacto, pero seguro que un alto porcentaje de estas personas también tiene buenos hábitos y cuida su alimentación y ejercicio diario. Considero que en los tiempos que corren es muy difícil darlo todo día a día y llegar a un nivel razonable de éxito en lo que haces si no comes bien y no dedicas un mínimo de tiempo a que tu cuerpo reciba la movilidad que necesita.
Lo cual me lleva a lo que comentaba anteriormente, la gente exitosa es gente normal que aplica métodos en sus rutinas para ser más productivos, eficaces y centrar su espacio mental en los objetivos importantes.
Por tanto, mientras los demás pensemos que esas personas han nacido diferentes y no aprovechemos las herramientas que tenemos a nuestra disposición, alcanzar nuestras metas y sueños parecerá una quimera.
Quería un blog que no se quedara en solo una parte de esas herramientas, sino que pudiera reflejar las que considero más importantes y entrelazarlas entre sí.
Así que, después de un periodo de brainstorming, el nombre que juntaba todos estos requisitos de entre la multitud que salieron fue Conecta tu Puzzle.
Como decía Robin Sharma en el Monje que vendió su Ferrari, «los libros en realidad no te enseñan nada nuevo. Los libros te ayudan a ver lo que ya está dentro de ti».
Conecta tu Puzzle va de eso, de sacar las piezas que nos faltan, pero que tenemos escondidas en nuestro interior e ir conectándolas para ser cada día una mejor versión de nosotros mismos.
Además, creo que es un nombre que puede causar más curiosidad que reticencia o sospecha sobre los temas que aquí intento tratar.
Los inicios
Siempre me gustaron la nutrición y el deporte, y en los últimos años me he interesado bastante por la eficiencia personal. Creo que los pilares fundamentales de la vida son mente, alimentación, deporte y relaciones. Asentando cada uno de ellos y no descuidando algunos sub-pilares (sueño, ocio,…) podemos llegar a tener una vida plena.
Dado que yo soy una persona introvertida y no necesito tanto las relaciones para recargar mis pilas (más bien al contrario), tiene sentido escribir un blog sobre los otros 3 pilares en los que llevo formándome varios años.
Aunque desde el punto de vista del marketing pueda no tener sentido hacer un blog que hable de temas diferentes, creo que hay mucha relación entre nuestra mente, nuestro propósito, objetivos y metas en la vida y cómo nos alimentamos y hacemos ejercicio.
Así que planteé el blog como un cruce de esos contenidos.
Antes de llegar a la conclusión de escribir un blog ya había escrito alguna cosa sobre eficiencia personal y mentalidad. Entonces empecé a bosquejar un artículo después de pasarle a mi padre una serie de consejos que creía fundamentales para cuidarse, poco después de haber pasado varios meses en el hospital por una operación.
En ese momento no tenía totalmente claro qué iba a hacer con ese artículo. No pasó mucho tiempo hasta que me di cuenta de que escribir algo tan general sin explicar a detalle lo que ahí ponía no le daba mucha credibilidad.
Así que decidí empezar por la base de cada concepto, creando un blog con artículos suficientes para explicar todo lo que quiero correctamente y, una vez hecho eso, poder redactar dicho artículo.
Empecé por el ayuno, uno de mis temas favoritos en los últimos años, y decidí que debía seguir por explicar todo lo relacionado con cada macronutriente creando una serie de varios artículos sobre cada uno de ellos (hidratos de carbono, grasas y proteínas). Incluyendo el mejor uso del ejercicio en su favor (ejercicio para el control de la glucosa, ejercicio para el control de las grasas, ejercicio para la ganancia de músculo y fuerza).
Además, mucho de esto no se podría explicar sin entender cómo funcionan los sistemas energéticos del cuerpo humano.
Una vez centrados los temas de nutrición y deporte, debía empezar con los temas de eficiencia personal y mentalidad. Estos últimos irán llegando próximamente.
Conclusión
Una vez decidido el modo de comunicar lo que quería, mi opinión es que escribir sobre algo y ponerlo en línea debe de hacerse para ayudar a las personas y con un conocimiento del tema, no solo explotando las posibilidades del marketing digital actual para enganchar a más personas.
Por ello, escribo sobre nutrición, deporte y eficiencia personal y mi rutina incluye cada día la aplicación de los conceptos que aquí escribo sin tapujos:
- Intento evitar los mayores problemas de la nutrición moderna y alimentarme lo mejor posible la mayor parte de mi tiempo, pero verás en mis artículos que en fines de semana y vacaciones como básicamente lo que me apetece, porque no todo es blanco o negro y es importante la adherencia a tus rutinas o acabarás dejándolas (lo veremos a detalle en un próximo artículo).
- Tengo una rutina de ejercicio que me permite cumplir con mis objetivos. En el momento que escribo esto: 3 días de fuerza en el gimnasio a la semana, 1 día de carrera más o menos larga y si la fatiga me lo permite, creo que es muy importante incluir 1 día de sprints. Además juego 1 día de pádel a la semana, este más por diversión que por mejora física.
- Mi objetivo profesional principal es mi empresa, lo que me permite aplicar los temas de eficiencia personal cada día, aprender continuamente y refinarlos
- Todos los días nada más levantarme hago parte de un curso, lo que me asegura el aprendizaje continuo. Esto no quita que durante el día aprenda otras cosas nuevas también (mira aquí mis aprendizajes con el Monitor Continuo de Glucosa). El interés compuesto de esto con los años es brutal.
Tengo suficientes evidencias de que lo que escribo funciona tanto para mi como para otras personas. La mayoría lo he probado y analizado en mis propias carnes. Como decía antes, creo que es la mejor manera de exponer la teoría.
Siempre con cuidado de analizar la situación personal de cada uno, ya que en un blog como este no se puede entrar al detalle de cada individuo, así que en tu caso puedes tener alguna particularidad que haga que los consejos aquí expuestos no te valgan.
Por último, quiero decir que este blog está pensado para gente con inquietudes similares a las mías. Por ello, si puedo ayudar a alguna persona por el camino, sería genial, pero sino, al menos quedará aquí para mi yo de dentro de 10,15, 20 años, cuando todas estas cosas que ahora están en mi cabeza y que aquí escribo sean sustituidas por otras pasiones y quizás olvide parte de las importantes lecciones aprendidas.
11 comentarios en “Mi experiencia personal y ¿por qué un blog y por qué ese nombre?”